Parece que dentro de un tiempo vamos a tener que amontonarnos en la punta del Aconcagua. Seguramente van a estar arriba los dueños del gallinero, y los demás vamos a estar diciendo suavemente ¨no hagan olas...¨
Pero hay una buena noticia: Se va a terminar esa viril costumbre argentina de andar escupiendo en todas partes; porque no vamos a tener agua para desperdiciarla en salivasos. Por lo menos, me hago la ilusión de que eso va a suceder, pensando en Arrakis
Sino me creen, vayan leyendo.
domingo, 8 de junio de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)