Parece que dentro de un tiempo vamos a tener que amontonarnos en la punta del Aconcagua. Seguramente van a estar arriba los dueños del gallinero, y los demás vamos a estar diciendo suavemente ¨no hagan olas...¨
Pero hay una buena noticia: Se va a terminar esa viril costumbre argentina de andar escupiendo en todas partes; porque no vamos a tener agua para desperdiciarla en salivasos. Por lo menos, me hago la ilusión de que eso va a suceder, pensando en Arrakis
Sino me creen, vayan leyendo.
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1 comentario:
Creo que no deberemos treparnos al Aconcagua, sino apenas subirnos a una silla.
Según informes científicos de amplia aceptación, el ascenso de los mares previsto para los próximos cien años estará comprendido entre veinte centímetros y un metro. Una sudestada en Buenos Aires hace subir el nivel del agua en tres metros.
Gracias por el blog; cordiales saludos,
Agustín
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